Los gigantes hasta hoy

Y de esta forma nos vamos acercando a los tiempos actuales, pero en el año 1780 se produce en el reino de España (y por lo tanto también en todos sus territorios de ultramar) un hecho importante: Se prohíbe el desfile de las figuras y la interpretación de danzas dentro de la procesión del Corpus, puesto que "el pueblo las seguía de forma demasiado festiva y se distraía de la finalidad principal".

Dicho de otra forma: Aquellos elementos que la iglesia hizo suyos para fomentar la participación del pueblo en la procesión del Corpus, ahora pasaban a ser indeseables y, de un plumazo, se les eliminaba de la "fiesta".

Esto significó el fin para muchos gigantes que terminaron arrinconados y comidos por las ratas, o directamente víctimas de las hogueras.

Por lo tanto localidades que contaban con una fuerte presencia y protagonismo de las figuras en la procesión, como es el caso de Sevilla, los perdieron para siempre.

Sin embargo en otros lugares "pasaron" de la prohibición o los situaron unos metros por delante del desfile, con lo que se consiguió poder mantener viva la tradición.

Como hemos dicho esta prohibición era "para todos los territorios del reino", con lo cual en los territorios de América también se aplicó, comportando, por ejemplo, la desaparición de los gigantes de la Catedral de Ciudad de México.

Pero salvando este incidente los gigantes continuaron su camino, evolucionando, adoptando diversas formas de manifestación y enriqueciendo, en su conjunto, la página mas importante de la cultura popular y tradicional en el mundo.

 

Indonesia.